Para limpiar un taladro central, comience usando un paño o cepillo suave para eliminar los desechos e impurezas. Si es necesario, se puede usar un limpiador no corrosivo. Después de la limpieza, aplique una capa de aceite contra la riega al taladro central para evitar el óxido. Para el almacenamiento, es mejor mantener el taladro central en un entorno seco, limpio y templado, asegurando que el método de almacenamiento proteja los bordes de corte de daños.